Venecia, la ciudad flotante
No existe otra ciudad como Venecia en el mundo. Sin coches, sin asfalto, sin ruido de motores — solo agua, piedra, arte y el sonido de los remos. Es frágil, es cara y es absolutamente irreal.
Moverse por Venecia
En Venecia no hay coches. Te mueves a pie o en vaporetto (autobús acuático). El billete de 24 o 48 horas de vaporetto es la mejor inversión — te lleva a todas las islas. La línea 1 recorre el Gran Canal completo: una de las travesías más hermosas del mundo.
Plaza San Marcos
La Basílica de San Marcos es el edificio más oriental de Europa occidental — mezcla de Bizancio, Oriente Medio y Venecia en un único edificio dorado. Entra temprano para evitar las colas. El Palazzo Ducale (Palacio Ducal) explica la historia de la República de Venecia, la potencia marítima que dominó el Mediterráneo durante siglos.
Las islas
- Murano — la isla del vidrio soplado, con talleres que llevan siglos en familia
- Burano — la isla más colorida de Italia, con casas pintadas de todos los colores para que los pescadores las reconocieran en la niebla
- Torcello — la isla más tranquila, con la catedral más antigua del Véneto
Comer en Venecia sin arruinarse: Los bacari son los bares de tapas venecianos donde por 1–2€ comes cicchetti (pequeños bocados) de pie. Son la alternativa auténtica y económica a los restaurantes turísticos del Gran Canal.
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